La integración económica entre República Dominicana y Haití requiere planes estratégicos que permitan aprovechar las capacidades productivas de ambos países, en lugar de depender de decisiones coyunturales. Así lo planteó Fernando Capellán, presidente y director de la Compañía de Desarrollo Industrial (Codevi), durante el 41.º período de sesiones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), celebrado en Santiago.
El empresario sostuvo que las dos economías tienen recursos complementarios que pueden utilizarse para desarrollar actividades manufactureras, ampliar el comercio y atraer capitales. En ese esquema, República Dominicana puede aportar proveedores y cadenas de suministro, mientras Haití dispone de mano de obra para determinadas actividades industriales.
“Hay que hacer planes estratégicos de cómo vamos a manejarnos unos con otros”, afirmó Capellán, al señalar que las decisiones sobre la relación bilateral suelen responder a necesidades inmediatas, en lugar de una planificación de mediano y largo plazo.
A su juicio, la cooperación debe fundamentarse en oportunidades de negocio y respetar la soberanía, la seguridad y las leyes de cada país.
El presidente de Codevi también consideró necesario incorporar la relación con Haití a las discusiones sobre el desarrollo económico dominicano. Como ejemplo, mencionó el Plan Meta RD 2036, orientado a duplicar el tamaño de la economía nacional, y señaló que el componente haitiano no aparece como un tema relevante en la planificación que conoce.
Capellán sostuvo que empresarios, gobiernos y representantes de los sectores cultural y deportivo deben establecer mecanismos de comunicación y trabajo conjunto.
Para el empresario, la combinación de las capacidades de ambas economías permitiría desarrollar actividades que ninguno de los dos países podría realizar con la misma eficiencia de manera aislada.









