China ha dicho que permitirá que empresas extranjeras puedan ser mayores accionistas de entidades financieras y bancos de inversión a nivel local. Esto último es una de las más recientes medidas que está tomando el gobierno chino para fomentar la inversión extranjera en su sector financiero. Zhu Guangyo, el vice ministro de Finanzas chino, reveló esta nueva medida durante un discurso el viernes pasado.
El “techo” en cuanto a las inversiones extranjeras en bancos chinos será removido y da luz verde para que inversionistas extranjeros compren el 51% de las acciones de bancos de inversión y empresas de seguros de vida. Zhu afirmó que las nuevas reglas se implementarán “pronto”, pero no ofreció más detalles al respecto. La mayoría de los grandes bancos occidentales no tiene presencia en China, solo HSBC tiene una participación importante en el Bank of Communications.
Las políticas de propiedad restrictivas en China han sido un problema para empresas estadounidenses durante bastante tiempo. Los bancos extranjeros solo podían ser accionistas minoritarios y, evidentemente, esto los limitaba a tomar decisiones de poca relevancia. De hecho, este fue el motivo por el cual JP Morgan (JPM) vendió la poca participación accionaria que mantenía en su unidad de inversión en China.
China tiene muy buenos motivos por los cuales ha tomado la decisión de facilitar la inversión de entidades financieras extranjeras en su país. Muchos de los grandes bancos chinos son propiedad del gobierno y han prestado grandes sumas de dinero a empresas estatales mal gestionadas. El gobernador del banco central chino dijo recientemente que la falta de competencia extranjera podría tener un impacto negativo para todo el sector financiero.
Está claro que el proteccionismo no funciona.










