[dropcap]U[/dropcap]n mercado perfecto es aquel en el que los agentes económicos tienen la posibilidad y libertad de interactuar en el intercambio de mercancías y servicios en condiciones de equidad. Partiendo de esta premisa es donde se impone la ley de la oferta y la demanda. Los más beneficiados, por supuesto, siempre serán los consumidores.
El presidente Danilo Medina escuchó la petición que hiciera elDinero el lunes 11 de mayo de este año, cuando consideramos que “Ya es hora de poner a funcionar a ProCompetencia”.
El jefe de Estado propuso la terna o plancha la elección de los nuevos miembros de este organismo tan vital para garantizar inversión, competencia y acceso al mercado con igualdad. Este es otro tanto que se anota el Gobierno.
Si bien es cierto que las prerrogativas y conformación legal del Consejo Directivo del organismo, partiendo de las atribuciones que tiene el Director Ejecutivo, pudieran parecer excesivamente celosas de la transparencia, el hecho de ver en el Presidente la decisión de poner a funcionar a ProCompetencia, representa un paso de avance que el mercado deberá valorar en su justa medida.
Aplaudimos el cuidado que tuvo el Poder Ejecutivo para la propuesta: Hugo Francisco Rivera Fernández, Laura María del Castillo Saviñón, Juan Rafael Reyes Guzmán, Kaolane Ortiz Álvarez y Martín Franco Rodríguez. Es harto conocido que la falta de un director ejecutivo le ha impedido al organismo funcionar a plena capacidad, pero que para su designación es necesario, a manera de prerrequisito, completar el Consejo Directivo.
De esta nueva terna sometida al Senado, habrá que seleccionar tres miembros para sustituir a Antonio Rodríguez Mansfield, Esther Aristy y Magdalena Gil de Jarp, designados el 27 de abril de 2011, para un período de dos años.
Sostenemos lo que planteamos en el editorial de mayo de este año: La Ley General de Defensa de la Competencia 42-08 es uno de los instrumentos jurídicos más importantes que ha parido el Estado dominicano a través de sus instancias constitucionales.
Podemos afirmar que el país ha dado una especie de “salto cuántico” en materia de equidad y de reglas de juego en el mercado.
Ya es hora de poner a funcionar a ProCompetencia. El nombramiento del Director Ejecutivo y de los miembros cesantes del Consejo es vital para que el país cuente con un organismo de garantía de la competencia.
Ahora está bajo la sombrilla del Senado la materialización y funcionamiento real de este importantísimo organismo del Estado. República Dominicana habrá de ganarse algunos peldaños en materia de competitividad una vez pueda mostrar al mundo que dispone de un mecanismo que garantiza la competencia entre los agentes del mercado.
Nuestro país, signatario de diversos acuerdos comerciales, está abierta al mundo y como tal estamos detrás de inversión extranjera y local que genere fuentes de riquezas. Cuando se garantiza la competencia real todos salimos gananciosos: Estado, empresas y consumidores. Celebramos la decisión de poner a funcionar a ProCompetencia.





