La pandemia ha golpeado las economías en todo el mundo. La nuestra cayó un 6.7% en 2020, aunque ya se ha iniciado un proceso de franca recuperación. Los datos de abril, dados a conocer por el Banco Central, confirman que el panorama comienza a ser más prometedor. La expansión del producto interno bruto (PIB) fue de un 47.1% en este mes y de un 11.5% acumulado en el primer cuatrimestre.
El cierre de las actividades productivas, principalmente durante los meses más duros de la pandemia, no afectó al sector inmobiliario, según reveló Alberto Bogaert, presidente de la Asociación de Agentes y Empresas Inmobiliarias (AEI), quien sostiene que ese fue uno de las actividades más beneficiadas con la pandemia, porque mientras otros cerraron o quebraron, ese sector estuvo muy activo.
Sin duda, esta es una noticia que genera mayor optimismo respecto al futuro inmediato de la economía, pues está sobreentendido que la confianza de los inversionistas, consumidores y ciudadanos en sentido general está intacta. Algo que queda demostrado es la vocación de largo plazo que tiene el sector inmobiliario, pues quien planifica la compra de una vivienda no lo hace de un día para otro ni es algo que se decida para una reventa inmediata.
Durante el encierro al que obligó la pandemia, la tecnología, como sucedió en otras actividades, fue una aliada perfecta. Esto se tradujo en un dinamismo sin precedentes en el sector inmobiliario, dando cuenta de la capacidad de resiliencia del mercado.
Las evidencias del dinamismo del sector, especialmente en la venta de inmuebles, están en los reportes que hace la Dirección de Impuestos Internos (DGII). Los ingresos por los gravámenes a la propiedad, tomando en cuenta los resultados de 2019, que fue prepandemia, establecen un crecimiento relativo de un 32.2%.
Algo que también se ha podido notar en este período de pandemia, además de la dinamización de las ventas, es que luego de la apertura de la economía, principalmente durante los últimos meses, ha habido más actividad de reventa de apartamentos y casas. Esto, por supuesto, es otra señal de lo que está sucediendo en la economía.
Una de las razones que pudieran estar para que se diera este proceso de dinamización del sector inmobiliario, está relacionado con la política monetaria expansiva que han implementado las autoridades. No se puede negar que las bajas tasas de interés abrieron el apetito del sector hipotecario, ya sea para asumir compromisos con nuevos préstamos para acudir a un crédito para una compra o ampliación.
En todo caso, lo que ha venido sucediendo con la venta de inmuebles es una de las mejores noticias que se pueden dar en estos días, ya que eso también genera encadenamiento en la economía.





