El turismo ha demostrado ser ese órgano esencial para la vida económica de República Dominicana. Su efecto de encadenamiento lo hace aún más importante para nuestro país.
No sólo se trata de los 200,000 empleos que de manera directa dependen de esta actividad económica, sino de todos los sectores cuya sostenibilidad está intrínsecamente adherida al turismo. Agricultura, construcción, transporte, servicios financieros y de telecomunicaciones son algunos de los ejemplos que pueden mencionarse de la conexión que existe entre los diversos sectores productivos.
La actividad turística se ha convertido en un soporte insustituible de la economía dominicana. De esto no hay duda, pues sólo hay que ver las condiciones sociales y económicas de las comunidades donde hay turismo.
Conforme pasan los años su fortaleza queda demostrada, incluso en tiempos de crisis, como fue la pandemia del covid-19. Su capacidad de recuperación fue más rápida de lo esperado por las autoridades, evidenciando su rápida respuesta ante las adversidades.
Esto se demuestra en que luego de una caída de -64.2% (-US$4,797 millones) en los ingresos por concepto de turismo por los efectos de la pandemia, al pasar de US$7,472 millones en 2019 a US$2,675 millones en 2020, la recuperación de 2021, con US$5,697 millones, representó el 76.2% de las divisas generadas en 2019. Sus resultados son motivo de optimismo entre sus actores.
Sin embargo, además de reconocer la fortaleza que tiene por el encadenamiento, el turismo es, con toda seguridad, un motor económico generador de divisas para el país que contribuye eficazmente en la estabilidad cambiaria.
Los datos a la fecha establecen que el dólar estadounidense apenas se ha apreciado un 0.7% entre enero y abril de este año.
El dólar de Estados Unidos, que en enero cerró cotizándose a RD$58.90 para la venta, ahora está en RD$59.34, lo que implica un aumento absoluto de RD$0.44, un 0.7% en este período.
Es oportuno mencionar que desde 2010 el turismo ha generado más de US$85,559 millones y anualmente representa cerca del 58% de las reservas internacionales netas del Banco Central.
En definitiva, el turismo es un sector que cada día cobra más importancia en la estabilidad macroeconómica, contribuyendo con la certidumbre necesaria en la tasa de cambio.





