República Dominicana necesita elevar la inversión en investigación y desarrollo (I+D) para fortalecer su competitividad y avanzar hacia una economía basada en el conocimiento. Esto es lo que considera el rector de la Universidad APEC (Unapec), Erik Pérez Vega, durante una entrevista con elDinero.
Fue en la puesta en circulación del libro “¿Qué hemos aprendido de la economía dominicana?”, celebrada en APEC, donde el académico señaló que el país destina menos del 1% de su producto interno bruto (PIB) a investigación y desarrollo, una proporción que consideró insuficiente para impulsar la innovación.
“Hasta que nosotros no entendamos que necesitamos invertir para desarrollar e innovar, realmente no vamos a poder acumular capital de conocimiento que nos lleve a ese proceso de desarrollo continuo”, expresó.
Pérez Vega comparó esa inversión con la de economías como Corea, Estados Unidos, Singapur y Japón, que, según indicó, destinan entre un 5% y un 6% de su PIB a investigación y desarrollo.
Articulación
Asimismo, planteó la necesidad de fortalecer la articulación entre las universidades, el sector privado y el Estado para financiar investigaciones que respondan a las necesidades del aparato productivo.
El rector también se refirió al mercado laboral dominicano y consideró que el empleo formal no ha crecido al mismo ritmo que la formación de profesionales.
Atribuyó parte de esa situación al elevado nivel de informalidad de la economía, lo que, a su juicio, dificulta medir con precisión la inserción laboral de los egresados universitarios.
Deserción
Sobre la permanencia de los estudiantes en la educación superior, indicó que en Unapec la deserción intercuatrimestral se mantiene por debajo del 10%, un nivel que calificó como comparable con el de otros países de América Latina.
No obstante, sostuvo que uno de los principales desafíos es el tiempo que tardan muchos estudiantes en concluir sus carreras. Según explicó, programas con una duración de tres o cuatro años suelen extenderse hasta cinco, seis o más años, lo que retrasa su incorporación plena al mercado laboral y su desarrollo profesional.
Consideró, además, que el país debe contar con mejores mecanismos para medir ese fenómeno y avanzar hacia una mayor valoración del empleo técnico y profesional, con remuneraciones que incentiven a los jóvenes a completar su formación universitaria.









