Del 19 al 21 de octubre de 2018 se llevó a cabo la ExpoMóvil del Banco de Reservas, donde se vendieron más de 2,000 unidades de vehículos, de las cuales Seguros Reservas aseguró unas 1,882. Una extraordinaria cantidad de nuevas unidades que vienen a circular por nuestras calles y avenidas ya atestadas de soluciones individuales que nos está produciendo un gran caos con los taponamientos, creando tensiones y conflictos incalculables para la sociedad.
A veces lo que no se ve es tan importante como aquello que a simple vista observamos y percibimos, por lo que, en muchos casos, nos hace cometer errores en la toma de medidas para solucionar problemas que nos afectan y que se hacen cada vez peores bajo estas circunstancias, donde no queremos tomar acciones para buscarle una solución definitiva al asunto del tránsito y transporte de personas y carga.
Como hablamos de seguros, quiero que veamos cómo estamos impactando negativamente el mercado de seguros y cómo afectamos los bolsillos de los dominicanos por no tener una política clara, responsable y objetiva sobre la importación de vehículos en el país.
De esos 1,882 vehículos que se vendieron y se aseguraron en Seguros Reservas, fueron 45 marcas con 325 modelos. Y ninguno de los concesionarios mantiene un parque de piezas para los mismos en el país, por lo que en muchas ocasiones, cuando se dañan, los dueños tienen que abandonarlos por no lograr obtenerla ni siquiera gestionándolas ellos mismos fuera del país.
Pero también resulta que no contamos con talleres ni personal capacitado con todos estos modelos que permitimos que circulen sin garantía comercial por nuestras calles, y todo esto presiona a las empresas de seguros porque los clientes no tienen en su mayoría el valor de enfrentarse a los concesionarios; prefieren pelearse con las aseguradoras y acusarlas de incapaces, cuando la responsabilidad está claramente establecida.
Esta falta de políticas sobre los vehículos que debieran importarse, con las calidades y los servicios garantizados, viene a encarecer el mercado de los seguros, cuando las reparaciones son más costosas y complicadas con una pérdida de tiempo impresionante, por lo que al ser tan altas el costo de las reparaciones y reposiciones de las unidades accidentadas, las aseguradoras elevan las primas hasta el monto suficiente para que sea rentable el negocio, y pobre de aquellos que no tienen seguros y menos que cubran daños propios.
Somos un país no tan rico, con muchas dificultades, y esta falta de voluntad política de ponerle orden y disciplina a las actividades comerciales, está encareciendo cada vez más la vida de los ciudadanos. Estas son las obligaciones de los Estados: regular los mercados para que sean racionales, no permitir libertades por complacer sectores que se enriquecen a costa de empobrecer a la clase media que no tiene la suficiente conciencia para comprar con más inteligencia a la hora de satisfacer una necesidad, sobre todo si no contamos con un transporte público de calidad y seguridad conveniente.











