“…Para lograr resultados, calidad y productividad, la medición debe ser integrada de manera sistémica, orgánica, con las demás funciones sustantivas de la empresa”. – Héctor Nava Jaimes, investigador en metrología de México.
La metrología legal (ML) o reglamentaria, es sin duda uno de los componentes de mayor incidencia social visible en una Infraestructura de la Calidad (IC); en el caso dominicano, es también la más incomprendida tanto en el ámbito político como en el social (por las organizaciones defensoras de los derechos de los consumidores y usuarios). Es innegable que el respaldo oficial a esta disciplina durante las últimas cinco décadas puede calificarse como insuficiente, intermitente y, en ocasiones, motivado por situaciones problemáticas planteadas por los medios de comunicación de masas.
Los temas relacionados con la ML se abordaron con franqueza, responsabilidad, amplitud y profundidad en los años 2005-2011, cuando la antigua Dirección General de Normas y Sistemas de Calidad (Digenor) planteaba la imperiosa necesidad de dotar al país de una infraestructura en este ámbito confiable. En ese momento, se sentaron las bases para el aseguramiento metrológico, las regulaciones, los medios técnicos y un marco operativo coherente.
Basándose en este planteamiento, la dirección se concentró en cinco aspectos considerados fundamentales: a) el aseguramiento metrológico, que comprende la provisión de los medios técnicos más esenciales o críticos según las áreas de actividad; b) la colaboración con organismos regionales o internacionales competentes en la materia, sin costo alguno para el Estado; c) la definición, en colaboración con los aliados, del modelo de Metrología Legal para el país; d) la obtención del reconocimiento de las competencias técnicas en esta área por parte de la Organización Internacional de Metrología Legal (OIML); y, finalmente, e) el avance en la armonización de las regulaciones pertinentes, de acuerdo con las recomendaciones y directrices de la OIML.
Es ampliamente aceptado que el control metrológico no puede implementarse en ningún país sin abordar primero el tema del aseguramiento metrológico. El control metrológico, que ha tenido lugar con muchas deficiencias, suele abarcar la aprobación de modelos, verificaciones iniciales y posteriores, así como la supervisión del uso-cuando el instrumento tiene un valor legal-. Esto también incluye la medición de cantidades y especificaciones de productos sujetos a transacciones comerciales.
Por otro lado, el aseguramiento metrológico, una actividad que debe preceder al control, se define como: “Todas las regulaciones, medios técnicos y operaciones indispensables utilizadas para garantizar la seguridad metrológica y la precisión adecuada en las mediciones” (Vocabulario Internacional de Metrología, VIM).
Se compone de instrumentos de medición calibrados y verificados; personal competente, capacitado y autorizado para utilizarlos; procedimientos y métodos de medición documentados y validados que permitan la correcta ejecución de los controles metrológicos e interpretación de los resultados de las mediciones; y, finalmente, instalaciones en las que las condiciones ambientales y las magnitudes influyentes estén bajo control.
La tarea era realmente desafiante, ya que desde la creación de la Digenor en 1977 no se había avanzado en absoluto en el ámbito del aseguramiento metrológico. No se había dado ningún paso en términos de regulación metrológica reglamentaria, además de que ninguno de los procedimientos de verificación había sido formalmente redactado ni aprobado.
¿Qué era más prioritario: finalizar el aseguramiento metrológico centrado solo en la ML o comenzar con el objetivo de establecer la infraestructura metrológica nacional bajo la dirección del Instituto Nacional de Metrología (NMI)? Durante el período 2005-2011, el autor reconocía que la ML tendría un papel poco relevante si no se centraba el mayor esfuerzo en el desarrollo general de la infraestructura metrológica del país; en otras palabras, si no se creaba el NMI o una entidad con funciones similares capaz de transferir la trazabilidad metrológica a los patrones de trabajo de la ML.


