La cobertura del seguro agrícola en República Dominicana continúa limitada pese a su importancia para proteger la inversión y reducir el riesgo financiero en el sector agropecuario. Actualmente, alrededor del 17% de la superficie sembrada del país cuenta con algún tipo de aseguramiento, lo que significa que cerca del 83% permanece sin cobertura.
Datos de la Aseguradora Agropecuaria Dominicana (Agrodosa) indican que durante el período 2020-2026, la cobertura promedio anual superó el millón de tareas aseguradas, de un total aproximado de 6.5 millones de tareas agrícolas.
En este contexto, el director ejecutivo de Agrodosa, José Fabelo, explicó a elDinero que todavía es reducido el número de productores que adquieren voluntariamente una póliza como mecanismo de protección patrimonial y gestión de riesgos.
“Uno de los principales desafíos es fortalecer la cultura aseguradora”, sostuvo.
Fabelo señaló que otro obstáculo para ampliar la cobertura es la frecuencia y severidad de los eventos climáticos que impactan directamente el valor de las primas.
Detalló que la recurrencia e intensidad de estos fenómenos incrementan el nivel de riesgo para las aseguradoras y reaseguradoras internacionales, lo que termina impactando el costo final que debe asumir el productor.
A esto se suma la realidad económica de productores agropecuarios, cuyos márgenes de rentabilidad suelen ser reducidos y variables, dificultando el pago de las pólizas.
El ejecutivo indicó que muchos productores todavía perciben el seguro como un gasto adicional y no como una herramienta de protección financiera. Advirtió que las pérdidas ocasionadas por eventos severos pueden provocar incluso el abandono parcial o total de la actividad agropecuaria por parte de productores afectados.
Subsidio estatal
A las limitaciones económicas también se suman desafíos relacionados con la aplicación del subsidio estatal al seguro agrícola. La Ley 157-09 sobre Seguro Agropecuario en República Dominicana, establece un subsidio estatal equivalente al 50% de la prima del seguro agrícola. Además, está las primas están exentas del impuesto selectivo al consumo de 16% que pesa sobre los seguros en otras áreas.
No obstante, Fabelo afirmó que uno de los principales problemas es el incumplimiento sistemático del nivel de subsidio, así como la ausencia de un blindaje presupuestario que garantice la utilización exclusiva de esos recursos para apoyar directamente a los productores.
Según explicó, de un presupuesto de RD$162 millones destinado al subsidio de primas, más de RD$90 millones son utilizados en gastos administrativos de la Dirección General de Riesgos Agropecuarios (Digera).
A su juicio, esto constituye una distorsión que reduce la capacidad de ampliar la cobertura aseguradora en el sector agropecuario.
El ejecutivo también planteó la necesidad de mejorar los mecanismos de supervisión y trazabilidad del subsidio, así como garantizar el cumplimiento del aseguramiento obligatorio vinculado al financiamiento.
Indemnizaciones
Durante los últimos seis años, Agrodosa ha desembolsado alrededor de RD$2,312 millones en indemnizaciones a unos 10,700 productores afectados por distintos eventos.
De acuerdo con Fabelo, en numerosos casos estos pagos representaron la diferencia entre la continuidad operativa del productor y la pérdida total de su capacidad productiva. Indicó que el seguro agropecuario permite reducir el impacto económico de las pérdidas.
según detalló la cartera de aseguramiento agropecuario en el país abarca actualmente más de 64 rubros agrícolas, aunque los cultivos de arroz, banano y plátano concentran el 90% de la cobertura existente. Esos rubros representan gran parte de la demanda por su peso dentro de la producción nacional y su nivel de financiamiento.
Productores
Un estudio presentado por la Cámara Dominicana de Aseguradores y Reaseguradores (Cadoar) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) indica que menos del 10% de la cartera de Agrodosa corresponde a seguros agrícolas contratados de manera voluntaria.
El informe atribuye esta baja participación a que muchos productores consideran que, ante pérdidas ocasionadas por fenómenos climáticos, recibirán apoyo económico del Gobierno.
Asimismo, el estudio plantea que el aseguramiento agropecuario podría integrarse más a instituciones vinculadas al sector rural, como las cooperativas agrícolas, mediante el apoyo del Instituto de Desarrollo y Crédito Cooperativo (Idecoop), con el objetivo de ampliar la educación financiera y la cultura aseguradora entre los productores. Sostiene que los sectores de menores ingresos valoran más el seguro cuando comprenden su importancia.











