Cada año la conversación era la misma. “Deberías agregar cobertura para el contenido de tu hogar”, le repetían a Pedro al momento de renovar su póliza. Y cada año respondía igual: “A mí no me va a pasar nada”. Hasta que llegó el huracán Fiona.
En una sola noche, el agua y los daños eléctricos destruyeron gran parte de sus pertenencias y dejaron una factura de RD$300,000 que tuvo que asumir por completo. Entonces entendió que el ahorro que defendió durante años era mínimo frente al costo de quedar desprotegido.
La historia de Pedro se repite más de lo que muchos imaginan. En un país expuesto a fenómenos atmosféricos, inundaciones y otros eventos climáticos, miles de familias enfrentan pérdidas que van más allá de los daños estructurales de una vivienda. Muebles, electrodomésticos, equipos electrónicos y artículos personales pueden quedar inservibles en cuestión de horas.
Ante este escenario, especialistas consideran que el seguro de vivienda continúa siendo una herramienta subutilizada en República Dominicana y, en muchos casos, mal comprendida por los propietarios.
La gerente sénior técnica de Riesgos Generales de Matos Corredores de Seguros, Gisell de León, señala que el seguro de vivienda todavía suele percibirse más como un requisito bancario que como un instrumento de protección patrimonial. Una visión que, según el experto inmobiliario Iván Guerrero, comienza incluso desde etapas tempranas del proceso de compra. Explica que, pese a existir herramientas de protección desde la preventa, el tema rara vez forma parte de la conversación inmobiliaria y muchos compradores reciben poca orientación sobre gestión de riesgos y preservación patrimonial.
Protección
Datos de Seguros Universal indican que entre un 20% y un 30% de sus clientes que terminan de pagar su préstamo hipotecario contratan de inmediato una póliza voluntaria de vivienda, lo que deja a una parte importante de propietarios sin cobertura una vez finaliza la obligación con el banco.
A juicio de De León, asegurar una vivienda cobra incluso más importancia cuando el inmueble pasa a ser completamente responsabilidad del propietario. Explica que una cobertura de RD$1 millón puede costar entre RD$5,900 y RD$6,100 anuales, un monto reducido frente al impacto económico que puede generar un siniestro.
Sin embargo, la falta de protección no siempre responde a una decisión económica. También existe confusión sobre el alcance de los seguros asociados a préstamos hipotecarios.
La vicepresidenta de Inteligencia de Negocios y Comercial en One Alliance Seguros, María Catherine de Freitas, explica que las pólizas contratadas durante la vigencia de un préstamo suelen proteger principalmente el interés económico de la entidad financiera. “Una vez extinguida la obligación crediticia, normalmente cesa también el interés asegurado del banco y, en consecuencia, la cobertura vinculada al préstamo”, detalla.
De Freitas advierte que muchos propietarios creen seguir protegidos automáticamente cuando la cobertura asociada al financiamiento ya expiró, lo que puede dejarlos expuestos frente a incendios, terremotos y otros riesgos patrimoniales.
Condominios
La falta de cultura aseguradora también se refleja en condominios y torres residenciales. Al respecto, Guerrero advierte que muchos complejos carecen de coberturas esenciales como incendios, terremotos, responsabilidad civil y protección para maquinarias y equipos.
Esta situación puede generar escenarios complejos: accidentes en áreas comunes, incendios que afecten varias unidades o daños en equipos fundamentales como ascensores, plantas eléctricas y bombas de agua. Cuando ocurre un siniestro sin cobertura suficiente, el impacto económico suele trasladarse a los propietarios mediante cuotas extraordinarias o aumentos en los gastos comunes. Guerrero agrega que, aunque en proyectos de mayor valor existe una mayor conciencia sobre la protección patrimonial, la cultura colectiva del aseguramiento todavía representa uno de los principales desafíos del mercado.
Más allá de las coberturas tradicionales, las aseguradoras han incorporado soluciones orientadas a necesidades cotidianas del hogar. La vicepresidenta de Negocios de Seguros Universal Zona Metro – Sur, Laura Peña, explica que los seguros de vivienda han evolucionado hacia modelos que incluyen servicios de asistencia para atender imprevistos domésticos frecuentes.
Entre ellos figuran emergencias de plomería, electricidad, cerrajería y escapes de gas.
Póliza
Peña precisa que, tomando como referencia una vivienda valorada en RD$4.5 millones, una póliza puede costar entre RD$29,000 y RD$31,000 anuales, dependiendo del nivel de cobertura y las características del inmueble. Distribuido en 12 cuotas, el monto mensual ronda los RD$2,610.
En un contexto donde los fenómenos atmosféricos forman parte de la realidad dominicana, el verdadero costo no siempre está en pagar una póliza, sino en descubrir demasiado tarde aquello que nunca estuvo cubierto.
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