Tener un programa de cumplimiento con manuales, políticas, códigos de ética y matrices de riesgo no garantiza que una empresa esté protegida frente a fallas de control. Para el especialista en lavado de activos Émerson Díaz, la efectividad depende de que esos instrumentos se apliquen en las operaciones diarias y de que la organización pueda demostrar que funcionan.
Díaz advirtió que algunas empresas mantienen programas de cumplimiento bien estructurados documentalmente, pero sin una ejecución que respalde su existencia.
Medición
“Un programa de cumplimiento no se puede medir por la cantidad de políticas que tenga. Ni por la cantidad de políticas y procedimientos que tú puedas citar en un manual”, expresó durante una entrevista realizada por Giny Monzón, encargada de la plataforma Prevención de Lavado RD, a través de un en vivo en Instagram.
El especialista explicó que esta debilidad se manifiesta cuando los colaboradores desconocen el código de ética, no saben dónde está el canal de denuncias o nunca han participado en actividades de capacitación. También cuando las matrices de riesgo no se actualizan y los procedimientos permanecen archivados sin aplicación práctica.
Cultura
De acuerdo con Díaz, la cultura organizacional permite identificar la distancia entre lo que establece un manual y lo que realmente ocurre en una empresa. Por eso, consideró que la participación de la alta gerencia debe ser visible y no limitarse a asignar presupuesto o aprobar documentos.
Señaló que los directivos deben involucrarse en las capacitaciones y respaldar públicamente las decisiones de cumplimiento. De lo contrario, los empleados pueden interpretar que esas actividades son responsabilidades exclusivas de un departamento y no una prioridad de toda la organización.
Esta diferencia adquiere mayor relevancia ante las disposiciones del nuevo Código Penal dominicano, que, según explicó, obliga a prestar atención a la efectividad de los programas de cumplimiento. No basta con presentar un manual encuadernado o un canal de denuncias instalado si no existe evidencia de su funcionamiento.
Funcionamiento
«Va muy bonito, pero ¿funciona? Vamos a ver si funciona», planteó al describir cómo podría evaluarse un programa mediante entrevistas a empleados, revisión de matrices de riesgo y comprobación de los procedimientos internos.
El especialista también cuestionó que algunas organizaciones reproduzcan manuales genéricos sin adaptarlos a su actividad económica. Indicó que los controles deben responder a la naturaleza, el tamaño y los riesgos de cada empresa, en lugar de limitarse a documentos estandarizados que no reflejan su realidad operativa.
Otras noticias relacionadas:
- Compliance: inversión para la sostenibilidad empresarial
- Compliance proporcional para no encarecer la formalidad
- El nuevo Código Penal amplía el alcance del “compliance”
- Compliance: un buen manual debe explicar cómo cumplirlo
- ENJ y WCA-RD acuerdan capacitar jueces en Compliance Penal
- ¿Se vincula el compliance con los arbitrajes comerciales?
- Estrategia empresarial y “compliance” penal: la nueva frontera corporativa
- Siete puntos mejorables en el Código Penal: Responsabilidad empresarial y compliance penal
- “Compliance”: la confianza como activo empresarial
- El “compliance” es factor decisivo para atraer capital











