El diseño industrial comenzó a ocupar un espacio propio en el trabajo de Julio Torres Santana a partir de 2021, cuando patentó en Estados Unidos una mesa de dominó que todavía no ha llegado al mercado. Desde entonces, el arquitecto ha desarrollado otros objetos y ha convertido una de sus propuestas, una caja para dominó, en su primer producto comercializado.
La caja se vende actualmente a RD$2,000 sin personalización y está disponible a través de Facebook Marketplace, con acceso desde su página web e Instagram. El diseñador también ha colocado algunas unidades en el gift shop de Tabacalera de León Jimenes y busca ampliar su presencia en tiendas.
El producto surgió de su interés por replantear objetos cotidianos a partir de la funcionalidad. En este caso, Torres Santana tomó el juego de dominó y desarrolló una solución que integra la caja con una superficie que permite jugar sin tener que sostener las fichas en las manos. Su propuesta parte de combinar funciones en un mismo artículo.
El desarrollo de productos, sin embargo, no termina en el dibujo. Torres Santana explica que muchos de sus diseños permanecen todavía en la computadora porque materializarlos requiere trabajar con terceros. Al no contar con un taller propio, debe recurrir a especialistas en madera, piedra y otros materiales para convertir sus diseños en prototipos.
Esa limitación también ha retrasado la salida al mercado de la mesa de dominó que patentó primero. El diseño es más complejo y los prototipos realizados hasta ahora todavía requieren ajustes. La caja, en cambio, logró llegar al mercado incluso antes de que fuera aprobada su patente.
Torres Santana también ha registrado ante la Oficina Nacional de Derecho de Autor (ONDA) un diseño de dominó que busca eliminar el tradicional clavito de las fichas. La propuesta consiste en incorporar un pequeño relieve en la misma pieza para permitir que el dominó gire sin necesidad de ese componente. Su intención es llevar posteriormente este diseño a una versión elaborada en piedra.
Otra línea que prepara es una versión de la caja de dominó. La propuesta contempla un estuche de cuero y fichas fabricadas en piedra, específicamente granito, con acabados naturales. Por el proceso adicional de fabricación, esta versión tendría un costo superior a la caja estándar.
El portafolio de Torres Santana también incluye diseños para una mesa de café, un taburete, un perchero, una azucarera con cucharitas y un servilletero inspirado en Bahía de las Águilas, al sur de República Dominicana. De los productos que ha mencionado, aproximadamente la mitad todavía se encuentra en proceso de prototipado.
Su modelo de trabajo parte de buscar soluciones diferentes para necesidades que ya existen. El diseñador sostiene que un producto novedoso puede resultar más costoso inicialmente porque su fabricación no sigue necesariamente procesos convencionales. Su expectativa es que, con el tiempo, esas soluciones puedan alcanzar una producción que permita reducir sus costos.
La arquitectura sigue siendo parte de su actividad profesional, pero Torres Santana encontró en el diseño de objetos una forma de desarrollar ideas que pueden reproducirse y llegar a distintos usuarios. Para él, el reto está en lograr que cada pieza conserve una identidad propia sin sacrificar su función.
El diseñador, de 41 años y oriundo de La Romana, regresó a República Dominicana hace tres años con la intención de establecerse en el país. Su formación en arquitectura incluyó estudios en Cornell y experiencias académicas en Europa, Suramérica y otros destinos, mientras que su experiencia laboral en Nueva York lo llevó a buscar una forma de trabajo menos vinculada con las estructuras corporativas de la arquitectura.
Su empresa, A Design Plus, reúne arquitectura, diseño y otras áreas vinculadas con la creación de objetos. Para Torres Santana, el diseño debe tener un sello propio, aunque ese sello no necesariamente tenga que estar acompañado de su nombre.
“Para mí un diseñador lo logra cuando no tiene que poner su nombre en lo que hace. Y el que lo ve sabe quién lo hizo”, plantea.
Ahora, su apuesta está en llevar más de esas ideas del papel al mercado. Para Torres Santana, un diseñador logra desarrollar una identidad propia cuando el objeto puede ser reconocido por sus características sin necesidad de llevar su nombre. La caja de dominó representa hasta ahora una de las primeras piezas de ese proceso de convertir conceptos de diseño en productos disponibles para los consumidores.












